7 cosas que debes saber si vas a empezar en el gimnasio

Primer punto: Acércate a un monitor si quieres una rutina

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Una vez te hayas cambiado en el vestuario y salgas a la sala de pesas o cardio, puedes sentirte realmente perdido.

Deberás saber quién es el monitor que hay en ese mismo momento en la sala, acercarte a él y decirle que eres nuevo y que quieres una rutina para adelgazar (o lo que consideres oportuno). Es muy común que los monitores vayan a su bola y no sepan quién es nuevo, así que acércate a uno de ellos si quieres que te asesoren.

Dependiendo del caché del gimnasio, te tratarán de una forma u otra. Muchos de ellos se limitan a darte una mísera fotocopia donde hay varios ejercicios, pero otros te hacen un estudio de tu grasa corporal, te escriben una rutina a mano, etc. Lo que sí hacen todos es explicarte cómo se hacen los ejercicios conforme vayas avanzando en la rutina con tal de que los hagas correctamente y no te lesiones.

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Dejar claro que, por la experiencia que tengo, muchos monitores (y aquí quizás me gane a algún enemigo por decir lo que voy a decir) apenas tienen idea de lo que están recomendando, vamos, que se puede decir que son bastante ignorantes y sus conocimientos en musculación son muy limitados y a todo el mundo recomiendan lo mismo, aun cuando cada uno tenga distintas necesidades. Hablaré de ello más adelante en el blog y me justificaré, no os preocupéis 😉

Segundo punto: La gente va a su aire

dudas-preguntasNo te pienses que todo el mundo va a estar mirándote a ver cómo haces tal y cual ejercicio, o que van a empezar a comentar algo sobre ti.

A no ser que roces el absurdo (no sé, a lo mejor ponerte a hacer ejercicios avanzados sin tener ni idea y que parezcas un pato mareado), la gente va a su aire, a hacer sus ejercicios y apenas se para a mirar a otras personas.

Así pues, no debes agobiarte al pensar que vas a destacar sobre los demás y que vas a hacer el ridículo.

Tercero: Te vas a encontrar de todo en el gimnasio

Me refiero a que vas a ver a mucho tipo de gente entrenando, y cuando digo de todo es de todo. Por ejemplo encontrarás a:

Típicos cachas de gimnasio que estarán levantando cientos de kilos.
Típicos gallitos de gimnasio que se creen una especie de pseudoculturistas pero que en realidad son unos cuerpoescombro.
Mujeres que van a caminar en la cinta como si se estuviesen preparando para el camino de Santiago.
Personas más mayores que se nota que van al gimnasio porque el médico les ha dicho que tienen el colesterol alto.
Ninis que parece que van al gimnasio para ligar o para hablar con sus amigos, mientras ocupan una máquina por dos horas.
Y, por supuesto, gente que se nota que es nueva y que va con su rutina en la mano, mirándo qué ejercicio le toca y con aspecto de perdidos.
Mi recomendación es evidente, tú ve a tu bola, ponte unos cascos con música y olvídate de todo. Cuando vayas dos o tres veces al gimnasio sabrás perfectamente qué debes hacer y a qué máquinas debes acudir.

Cuarto: Bajo mi punto de vista, mejor si te duchas en casa

Y aquí no entran los complejos que puedas tener si te sobran muchos kilos y te dé vergüenza enseñar tus lorzas a desconocidos.

En muchos gimnasios, aunque no lo parezca, la higiene brilla por su ausencia. Además, por mucha higiene que haya, es casi imposible mantener las duchas libres de gérmenes al estar constantemente húmedas y al pasar por allí infinidad de personas.

Por mucho cuidado que he llevado, han sido 3 veces los papilomas en las plantas del pie que he tenido, y en las 3 ocasiones los he pillado en el gimnasio (aun llevando chanclas y secando bien los pies).

Luego también he visto situaciones que me perseguirán durante años, como un hombre que se estaba depilando a cuchilla sus partes nobles, u otro que utilizaba el secador que había común para secarse justo donde termina la espalda. En fin, cosas que mejor no ver, por eso siempre procuraba encontrar un gimnasio cerca de casa para poder ducharme en casa.

Quinto: No puedes hacer nada para evitar las agujetas

Debes meterte bien en la cabeza que no hay nada que mitigue las agujetas. Vas a sentirlas durante varios días, y la verdad es que son unas agujetas bien molestas. Además, las notarás en lugares en los que pensabas que no tenías músculos, y te dolerán hasta al toser. Conforme pase el tiempo, acabarás amándolas, pues son síntoma de que has hecho bien los ejercicios.

Por lo tanto, olvídate de tomar agua con azúcar y remedios similares. Las agujetas son micro roturas del músculo, y solo desaparecerán cuando el cuerpo las repare.

Si además eres novato, estas agujetas serán aun más dolorosas, pero tranquilo que en pocos días desaparecerán.

Sexto: Para nuestros objetivos, mejor gimnasios simples y baratos

Esto es algo que me gustaría comentar y dejar bien claro, pues de esa manera te voy a ahorrar quebraderos de cabeza y dinero.

Para lo que queremos conseguir, no necesitamos gimnasios donde se hagan miles de clases de cosas que apenas sabemos pronunciar y que tiene miles de máquinas distintas para ejercitar hasta los párpados.

En realidad, nosotros simplemente queremos un gimnasio donde haya dos cosas:

Una sala de musculación, bien repleta de barras, discos y mancuernas, que es lo que utilizaremos en un futuro (vale, y alguna máquina asistida para las primeras semanas).
Una sala de cardio con cosas básicas como cinta y bicicleta.
¿Para que quieres clases de chimichurri-pump o de super mortal combat fitness si sabes que al final no vas a entrar? No digo que no sean buenas para adelgazar, pero en el 99% de las ocasiones no las aprovechamos y pagamos por ello. Si quieres complementar el ejercicio que hagas en el gimnasio con algún otro, ten por seguro que te recomendaré alguno que realmente merezca la pena.

Séptimo: No tienes que ir todos los días a hacer muchas horas

Esto también es un punto importante y que debería quedar claro.

Entiendo que cuando comienzas con algo nuevo, te prometes a ti mismo ir todos los días varias horas, y quizás sea algo que cumplas los dos primeros días, pero debes saber que es contraproducente para ti y para tus objetivos.

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La realidad es que debes ir al gimnasio como mucho 3 o 4 días a la semana, y hacer 1 hora de ejercicio cada día. La gente que está muy fuerte así lo hace (es un error pensar que son personas que van 3 horas al día al gimnasio, de hecho la gente que afirma eso no suele tener ni idea de cómo funciona ese mundillo).